El porqué de mi cabeza en las nubes
Bien. La verdad es que no sé porqué empiezo con un “bien” este post. Mejor sería empezar con algo así como “bendito desorden mental” o “aún estoy más despistado que de costumbre”. Pero bueno, lo daremos por válido. Again:
Bien. Estoy feliz. Y eso es así porque después de alguna que otra casualidad (cómo las adoro!), conozco y paso muy buenos ratos con alguien. Me referiré a ella como sirena, pero sin el “mi” delante. Porque no se trata de poseer. Aunque sí que sea cierto que mis pensamientos pasan una y otra vez por su mundo, que mi tiempo vuele a su lado, que hay dejado de pensar en mí, para pensar en algo más.
Y a lo largo del tiempo ha quedado patente lo inútil y patoso para eso que se hace llamar inteligencia emocional. Pero eso no implica, es más, no lo está haciendo en este momento, que no esté disfrutando de todo esto en este instante.
Hacía tiempo que no recordaba todo este jaleo. Y, si no pensara que es alguien especial y que merece realmente la pena, no estaría escribiendo estas lineas. Y mañana nos vemos y otra vez se agotará tan rápido el tiempo que me cabrearé. Sin razón, porque lo mejor de todo es todo el tiempo que queda por delante.
Hasta aquí el post ñoño del semestre, mañana más death metal, entrañas, gore y lo que se me pase por la cabeza
Pero antes, una canción, la que no somos capaces de tocar al mismo tempo











